miércoles, 21 de mayo de 2014

De cómo ganar un PTQ y otras nimiedades


Para la mayoría de los mortales ganar un PTQ y asistir a un Pro Tour es el sueño hecho realidad, no podríamos imaginarnos alcanzar un meta más lejana. Si bien vamos en contra de lo que dice Mr. Chapin en sus ensayos.

Ser el mejor no depende de nada salvo de uno mismo es un mantra que si bien es cierto, no es siempre verdad. Todo torneo tiene sus variables que te afectan sin que te percates y lo peor de todo, muchas veces se te escapan de tu control.

Para ganar un PTQ hay que tener en cuenta varios factores:



PERSISTENCIA

Ir a un torneo no te asegura la victoria. Un jugador que tenga la posibilidad de ganar cualquier partida en un 80%, sólo tiene el 30% de conseguir un TOP8, y apenas un 50% de ganar dicho PTQ.

Por lo tanto hay que aumentar el número de veces que participamos en un PTQ. A mayor número de eventos, mayores las posibilidades de conseguir la plaza soñada.



Como se ve en el cuadro, a no ser que se vaya a un considerable número de eventos, la posibilidad de ganar un PTQ es irrisoria. Además, no hay que fijarse en las cifras de partidas ganadas o perdidas de un único torneo. Las cifras, como todo en la vida, hay que verlas desde lejos, con perspectiva. Esto es bien fácil para los americanos, que disponen de incontables PTQs en comparación con el resto de los mortales e insinuar que debamos ir a todos y cada uno de los PTQs nacionales supone un desembolso importante... ¿pero creeis que Dani Toledo, Danker o Richi van a un PTQ por temporada? Se recorren la geografía española buscando la victoria. No esperan que llegue a su casa. Eso mismo tienes que hacer si quieres clasificarte... aunque allá donde vayas acabes con un resultado más que pobre.



COMPAÑEROS DE JUEGO

Rodéate de los mejores. Júntate con los mejores. Juega con ellos y mejorarás.
Codéate con jugadores mediocres y acabarás igual. El pachangueo es gracioso e incluso necesario pero si te gusta la competición, no te acostumbres a él.

Jugar con los mejores te hace ver tus propios errores (que has de respetar y no intentar modificar después de percatarte de ellos). Un buen grupo de juego te ayudará a crear el mazo, discutir el mazo, jugar el mazo y aprenderte el mazo. Y mientras haces esto, aprenderás, analizarás y preverás su mazo, sus jugadas. Te empaparás del metajuego y dominarás tu juego.

Aprende de tus errores. Haz que te cuenten los errores cometidos. Observa sus partidas y cuentales los errores cometidos. Convertíos en un grupo. En un buen grupo.

Pero no olvides al Toño con el que juegas los pachangueos y se ríe cada vez que comete un fallo o le pillas intentando hacerte trampas. ;)

APUESTA POR EL CABALLO GANADOR

Una de las cosas más obviadas en el examen de los resultados de un torneo es el impacto de los emparejamientos jugados durante el evento. Cuando selecciones un mazo, tienes que ser consciente del metajuego pero sobre todo, del metajuego de las primeras mesas.

Veamos este caso con un ejemplo con un mazo radical:  Owling Mine. Este mazo fue diseñado para vencer a las barajas de control pero era un bye para toda baraja aggro. Dado que las barajas de control eran predominantes, sus logros fueron considerables.

Si modificamos el metajuego del momento y pensamos que las barajas aggro y control van parejas y consigues entrar en el grupo de los 2-0, jugarás el 80% contra barajas de control el resto del torneo. Digamos además que ganas el 85% de las partidas contra control y un 10% contra aggro.

Resultado esperado:

Harás 2–0 el 47,5% de las veces, y cuando lo hagas, ganarás el torneo el 25%. Al jugar un mazo que es tan bueno contra la mejor estrategia, los estarás haciendo tan bien como una persona con un ratio de victorias del 80%.

Sin embargo, a veces eliges un mazo que crees perfecto para el próximo torneo y cuyo emparejamiento más común es victoria casi segura.

Tristemente, nunca te enfrentas contra ese mazo y acabas sin posibilidad alguna de lucirte.

COME, BEBE Y DUERME

Hasta el gran Conley Woods se deshidrató por haber salido de fiesta y jugar resacoso en un torneo. Mens sana in corpore sano.

Consejo: llévate barritas energéticas. Y compártelas si te sobran con jueces y demás jugadores. A las 18:00 nadie te dice que no.



SÉ REALISTA

A no ser que tengas un talento innato, no vas a ir a un torneo y salir por la puerta grande. Se realista con tus expectativas. Si no te gusta cómo lo haces, revisa el punto 2 o instálate el MTGO.

En cualquier PTQ, un 10% de los participantes tienen posibilidades. El otro 90% son el bulto. ¿Es ahí donde deseas estar?

Al elegir jugar en un PTQ, estás sacrificando otro tipo de torneo por ir al Pro Tour y para esto sólo ser el primero cuenta.

 ¿Hiciste TOP8 y te has llevado unos sobres? Bien, podrías haber ganado lo mismo currando en el bar de tu tío.

¿Tienes un tapete nuevo? ¡Qué guay! Seguro que los niños te miran con admiración.


Conclusión

El éxito de los PTQ no se mide en cálculos complejos por las partidas ganadas, ni con medias ponderadas o aritméticas. El éxito se mide en binario: ¿ganaste? Sí o no.

Tu concentración no debería fijarse en torneos o partidas individuales sino en el éxito.
Si las cosas han empezado mal esta temporada, no desesperes, sigue intentándolo.
Aclárate, busca donde estás y dónde quieres ir. Tal vez te esperen cosas maravillosas en el futuro.

Aunque siendo realista, el 99,99% de las personas que lean estas líneas no conseguirán clasificarse para el Pro Tour esta temporada.


Yo incluido.

3 comentarios:

  1. Un consejo: MTGO + jugarte todos los que puedas, al final ganarás alguno.

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  2. Y no salir. Que al señor Teji me lo maltratáis.

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  3. Yo me maltrato solo... xD
    Totalmente deacuerdo en todo Marga. a ver si nos escapamos a algun ptq y hacemos bulto ;)

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